Está situado sobre el torreón
sureste del Castillo de Santa Ana. Fue encendido el 19 de
noviembre de 1853 durante el reinado de Isabel II. Su sistema
primitivo de alumbrado consistía en una óptica
catadióptrica fija, alrededor de la cual giraban,
sobre un carro circular, dos lentes verticales con filtro
rojo, accionados por una máquina de relojería.
La lámpara de aceite fue sustituida por una Maris
de una mecha y finalmente por una eléctrica en febrero
de 1919. La siguiente reforma consistió en adaptar
el aparato inicial dotándolo de dos lentes exteriores
más y un flotador de mercurio, además de,
entre otras mejoras, una nueva linterna cilíndrica.
Las obras más recientes han
consistido en sustituir la linterna por otra de montantes
helicoidales, procedente del Faro de Adra y una nueva instalación
luminosa formada por varios paneles giratorios con lámpara
de haz sellado y alumbrado de reserva a baja tensión.
Tiene una sirena de niebla compuesta de un único
vibrador que da la señal "C" en código
Morse, repetida en periodos de 60 segundos que entró
en funcionamiento en 1953. El plano focal sobre el nivel
del mar es de 48,6 m. y de 16 sobre el terreno. Dispone
de vivienda anexa para el farero.