Finanzas.com | 8-junio-2005
Los faros de Santoña y San Vicente ampliarán sus usos turísticos mediante su integración en el Sendero de la Cornisa
SANTANDER, 07 (EUROPA PRESS).- Los faros de Santoña, 'El Pescador', y de San Vicente de la Barquera, 'La Silla', ampliarán sus usos turísticos gracias al convenio suscrito hoy entre los alcaldes, Puerto Gallego, y José Miguel Pardo, con el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Javier del Olmo.
Así, y según explicó Ibáñez, ambos acuerdos se suscriben en el Sendero de la Cornisa Cantábrica, del Proyecto Interreg, por los que los Ayuntamientos "podrán desarrollar en el interior de los faros actividades culturales, exposiciones o cualquier otra iniciativa de esta naturaleza", siempre que el uso que les den "sea compatible con la función de señales para las que fueron concebidos".
La propuesta del Ayuntamiento de Santoña, según indicó su alcaldesa, para 'El Pescador', que data de 1864, es "mixta", pues está previsto que funcione como "alojamiento", como punto informativo de rutas de los faros atlánticos, "mirador", y recuperación arquitectónica.
Para ello, se utilizará financiación del Plan de Excelencia Turística, para el que ya hay presupuestada una primera anualidad, y que se acometerá en "dos fases".
Respecto al uso como albergue, Gallego precisó que su gestión dependerá del albergue municipal, que en ningún caso será de afluencia masiva, sino al estilo del "modelo de faro de Escocia". Además, la carretera que da acceso al faro también será rehabilitada.
Por su parte, Pardo explicó que el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera está ultimando un estudio de viabilidad para convertir 'La Silla' -que data de 1871- en "un museo artesanal y costumbrista de la mar y de la pesca" del municipio.
Tanto Gallego como Pardo agradecieron al delegado del Gobierno haber sido "el hilo conductor" de estos acuerdos y al presidente de la Autoridad Portuaria su "sensibilidad" por haberlos llevado a cabo.
En este sentido, Gallego destacó que "desde el principio" creyeron en "el valor" que tienen los faros de sus municipios, atlánticos e instalados dentro de espacios naturales protegidos, por "la utilidad que tenían para nuestros vecinos", indicando que en este proyecto también están inmersos los faros asturianos de Gijón, Ribadesella y Llanes.
Así, y como añadió la primera edil de Santoña, las ideas básicas del programa Sendero de la Cornisa Cantábrica son "la interconexión de los faros con la red litoral de sendas costeras, la recuperación arquitectónica de los edificios" y "el respeto" de sus instalaciones.
El Diario Montañés | 8-junio-2005
La Autoridad Portuaria cede el uso de los faros de Santoña y San Vicente
Se pretende poner en valor turístico y cultural a estas instalaciones e integrarlas dentro de una ruta de ámbito continental en el Atlántico
MAXI DE LA PEÑA/SANTANDER
Poner en valor turístico y cultural los faros de San Vicente de la Barquera y Santoña, e integrarlos en una ruta de ámbito continental en el Atlántico (Canarias, Portugal, Cornisa Cantábrica, Bretaña francesa e Islas Británicas), son los objetivos prioritarios que persiguen estos dos ayuntamientos con estas instalaciones marítimas que datan de la segunda mitad del siglo XIX.
Ayer, por la tarde, el presidente de este organismo, Javier del Olmo; el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, y los alcaldes de San Vicente de la Barquera, José Miguel Pardo, y de Santoña, Puerto Gallego, firmaron dos convenios marco de colaboración para futuros usos en los faros de La Silla y El Pescador. Con este paso, estos ayuntamientos integrados en el Club de Municipios de Excelencia Turística de la España Verde podrán definir sus propuestas dentro del proyecto europeo Interreg-Espacio Atlántico.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Javier del Olmo, manifestó que los convenios suscritos se inscriben dentro de la política de apertura de la institución y su patrimonio. Según Del Olmo, «supone la posibilidad de otorgar usos sociales que sean compatibles con la funcionalidad propia de los faros».
Agustín Ibáñez, delegado del Gobierno en Cantabria, destacó que el avance de las telecomunicaciones ha hecho que desaparezca la tradicional figura del farero. De esta forma, las casas adosadas a estas instalaciones se han quedado vacías y en estado de abandono. Ibáñez, definido por el presidente de la Autoridad Portuaria como el «hilo conductor» en todo el proceso iniciado el pasado verano, subrayó que los faros «son elementos arquitectónicos de primer orden y servirán para potenciar la oferta turística y cultural de San Vicente de la Barquera y Santoña». Destacó el hecho de que ambos faros están ubicados en espacios naturales protegido, el Parque Natural de Oyambre y la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Noja y Joyel.
Usos sostenibles
La alcaldesa de Santoña, Puerto Gallego, puso especial énfasis en la importancia de pertenecer al 'selecto club' de los Municipios de Excelencia Turística de la España Verde, y así, explicó que los ayuntamientos asturianos de Gijón, Ribadesella, Cudillero y Llanes «ya habían adoptado este mismo compromiso con la Autoridad Portuaria de su comunidad autónoma».
Gallego, que no escatimó elogios al faro de El Pescador, «enclavado en el monte Buciero y con una espectacular conjunción de paisajes marítimos y terrestres», afirmó que el Ayuntamiento tiene avanzado el estudio de utilidad. La alcaldesa dijo que el faro contará con un pequeño alojamiento, que será gestionado por el albergue municipal, un punto de información y un mirador 'atlántico'.
Por su parte, el alcalde de San Vicente de la Barquera, José Miguel Pardo, precisó que el convenio marco firmado es fruto de un arduo trabajo desarrollado por los socios del programa comunitario Interreg III y de las administraciones autonómicas y estatal. El estudio de viabilidad del futuro uso del faro de La Silla está muy adelantado. El regidor municipal manifestó que «pretendemos que sea la sede permanente de un museo artesanal y costumbrista de la mar».
En ambos casos, son los ayuntamientos los que deben establecer los presupuestos económicos para convertir en una realidad los proyectos, cuya única condición es que su uso sea compatible con el funcionamiento propio de los faros. Las nuevas tecnologías, como la informática y la telemática, han cambiado todos los conceptos tradicionales. El Ayuntamiento de Santoña ya dispone de partida presupuestaria para la primera anualidad. El Plan de Excelencia Turística y el programa Interreg III financiarán la reutilización turística y cultural de ambos faros.
El Diario Montañés | 30-noviembre-2005 Centinelas del océano El Castillo del Rey acogió ayer la jornada de clausura del proyecto europeo de los Faros Atlánticos
LETICIA MENA/SAN VICENTE
«Se han hecho correr muchos más ríos de tinta sobre los faros que barcos han encallado en nuestras costas atlánticas o eso, al menos, es lo que nos gusta creer». Así comienza la introducción del libro que se presentó ayer en San Vicente de la Barquera y que sirvió de broche a los dos años de intenso trabajo en los que se ha fraguado 'At-lights. Faros Atlánticos', un proyecto europeo en el que varios faros de España, Irlanda, Escocia, Gales, Inglaterra y Francia han sido objeto de diversos estudios encaminados a encontrar alternativas para su uso. Y en medio de este programa Interreg de la Unión Europea, que ha liderado el Club de Municipios de Excelencia Turística de la España Verde, destaca la presencia de dos faros cántabros: el de San Vicente (faro de La Silla) y el de Santoña (faro del Pescador). Esta última localidad ha sido invitada por Laredo, ya que la villa pejina forma parte del citado club de excelencia pero no tiene faro.
De todos ellos (un total de 24 faros) se han ofrecido una serie de propuestas para que además de su principal labor, guiar a los marineros durante la noche, los centinelas del océano se conviertan en referentes turísticos que descubrir y disfrutar. Así, por ejemplo, se propone que el Faro del Pescador de Santoña se convierta en un centro de recepción de visitantes; y el de la Silla de San Vicente de la Barquera, en una aula didáctica de la memoria histórica de la mar en la que su entorno sea un observatorio de aves y un jardín atlántico. La idea propuesta para el Faro de Llanes pasa por convertirlo en una librería especializada en publicaciones del mar y en una tienda náutica, mientras que el de Ribadesella podría llegar a acoger un aula de la historia del puerto de esta localidad asturiana, un salón de exposiciones y un pequeño restaurante. La propuesta para el de Cudillero es crear en su interior un aula educativa infantil sobre los faros con zonas ajardinadas en su exterior, y para el de Vidío (también en Cudillero) se hará un restaurante de lujo con un observatorio de aves en el exterior.
Para el faro de Silleiro (Baiona), la propuesta recoge su conversión en un hostal de juventud dentro de la red internacional de albergues, mientras que el de Gijón ya es un museo. En todos estos casos, la estructura del edificio se respetará al máximo porque todos seguirán cumpliendo su función de señalización y seguridad marítima al margen de que se les busquen nuevas utilidades públicas. Junto a todos los anteriores también han participado en este proyecto otros 16 faros de Irlanda, Escocia, Gales, Inglaterra y Francia, y el de Agüimes, en Las Palmas de Gran Canaria.
Autoridades
Ante la importancia del proyecto, al acto de ayer acudió el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez, ya que los faros son propiedad de la Autoridad Portuaria y, por tanto, del Gobierno central. Ibáñez destacó que se ya se han firmado los convenios de cesión de los faros de las dos localidades cántabras a los ayuntamientos de San Vicente y Santoña. Otro de los invitados a esta jornada fue la directora general de Turismo del Gobierno de Cantabria, Eva Bartolomé, ya que la idea central de este proyecto es que los faros se conviertan en atractivos turísticos.
Junto al anfitrión de los actos de ayer, el alcalde de San Vicente de la Barquera, Julián Vélez, estuvo José Miranda, su homólogo de Ribadesella, que además es el presidente del Club de Municipios de Excelencia Turística de la España Verde. Este último destacó que el presupuesto total del programa 'At-Lights. Faros Atlánticos' ha ascendido a los 820.941 euros, de los que 479.347 han sido financiados por fondos Feder. Por su parte, el Club de Municipios ha contado con 324.071 euros, de los que 190.000 son de fondos Feder y el resto, fondos propios.
Tras las presentaciones, la sensación de los asistentes podría resumirse en satisfacción e ilusión por recuperar el aspecto más romántico y aventurero, lleno de leyendas, anécdotas y personajes, que siempre habitaron en los faros, esos centinelas que cuidan de los océanos.
El Diario Montañés | 30-noviembre-2005
Carlos Calvo, farero de San Vicente
Desde el año 1991, Carlos Calvo sueña con la luz de los faros pero reconoce que ya no es como antes. Los modernos sistemas electrónicos e informáticos han reducido su jornada semanal a un día en el que se acerca hasta el Faro de la Silla para comprobar que todo está bien. Aún así quiere dejar claro que él y sus compañeros «nos seguimos sintiendo custodios del fuego». En Cantabria sólo quedan tres capitanes terrestres para ocho faros y cerca de sesenta señales (boyas, balizas).
El Diario Montañés | 23-mayo-2008
Un museo con luz propia
El faro Punta de la Silla se convertirá en centro de visitantes con un parque atlántico
V. CORTABITARTE
Dentro de unos meses, el faro Punta de la Silla de San Vicente de la Barquera se convertirá en uno de los principales escaparates y atractivos de la villa marinera. Para ello se desarrollará un interesante proyecto para que, además de seguir cumpliendo su función de seguridad marítima, se convierta en un centro de visitantes como museo artesanal y costumbrista de la mar y su entorno en un parque atlántico.
En un acto desarrollado ayer en las instalaciones del propio faro, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Christian Manrique, informó de la concesión de esta instalación y su entorno al Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera durante 35 años, con el doble objetivo de seguir manteniendo el servicio de señal marítima y de poner en valor su excepcional atractivo, permitiendo su uso y disfrute por parte de los vecinos y visitantes. Esta iniciativa ya cuenta con otros antecedentes en la región en los faros de Cabo Mayor de Santander, en el de Santoña y en el de Castro Urdiales.
Satisfacción
El alcalde barquereño, Julián Vélez, mostró su satisfacción por este acuerdo que enriquecerá el patrimonio e interés de San Vicente. Indicó que «esta iniciativa y su desarrollo es un magnífico ejemplo de colaboración y participación entre diferentes administraciones», y recordó que esta idea se gestó en el año 2004 desde Villas Marineras con el respaldo de la Unión Europea a través del programa Interreg. Vélez informó de que el Ayuntamiento aprobará en su próxima junta de gobierno el pliego de condiciones del proyecto con el objetivo de que las obras puedas estar ejecutadas a finales de año. Inicialmente, y de manera inmediata, comenzará la reforma del edificio para acoger el Museo Artesanal y Costumbrista del Mar, proyecto que cuenta con un presupuesto de 300.000 euros que financiarán al 50 por ciento el programa Leader del Saja-Nansa y el Ayuntamiento.
Fachada del siglo XIX
Las obras consistirán en recuperar la fachada original del faro que data de siglo XIX con sus sillares de piedra, modificando los volúmenes anexos. Interiormente se realizará una nueva distribución para conseguir una mayor riqueza espacial, se creará la zona de exposiciones y un aula audiovisual. Las dependencias de la sala de máquinas y el taller de reparaciones seguirá siendo de uso restringido para el farero, pero será visible para los visitantes gracias a un tabique de vidrio.
En el entorno del edificio que da hacia el mar, donde ya existe un mirador, se instalarán unas plataformas que se adentrarán en el acantilado y que servirán de balcón-observatorio desde el que contemplar una bella panorámica del entorno costero con los acantilados, la playa de Merón y el acceso al puerto con el rompeolas. Además, el proyecto contempla una actuación posterior en la finca para convertirla en un parque atlántico en el que se pretende mostrar la riqueza de la flora de la zona, en la que se tienen catalogadas una serie de especies únicas.
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