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Nota de Prensa facilitada por la Autoridad Portuaria de Santander | 05-diciembre-2002
Comienza a funcionar una estación DGPS en el Faro de Cabo Mayor
Forma parte de la Red Española DGPS para la Navegación Marítima
• Se trata de un sistema ayudas a la navegación marítima que asegura el funcionamiento del GPS y permite corregir sus inexactitudes.
Promovida por Puertos del Estado y la Autoridad Portuaria de Santander, desde hace unas semanas ha comenzado a emitir, con carácter de prueba, la nueva estación DGPS (GPS Diferencial), instalada en el Faro de Cabo Mayor. Este equipo, que transmite correcciones a los errores del sistema GPS (Posicionamiento Global por Satélite) está destinado a perfeccionar la navegación marítima mediante satélite.
La Estación de Cabo Mayor trabaja en equipo con las de los faros de Cabo Peñas y Cabo Machichaco, formando la denominada Red Zonal DGPS-Cantábrico, cuyo Centro de Control y Transmisión de Datos está ubicado en el Puerto de Santander. La Red Zonal del Cantábrico forma parte, a su vez, de la Red Española DGPS para la Navegación Marítima, que está formada por 19 estaciones ubicadas en 17 instalaciones antiguas de radiofaros marítimos y en 2 de nueva construcción, a lo largo de toda la costa española. Las seis Redes Zonales del sistema, tienen su centro de coordinación nacional en Puertos del Estado (Madrid). Todas las Autoridades Portuarias junto con Puertos del Estado han colaborado en la financiación del nuevo sistema, que ha supuesto una inversión global de 4,2 millones de euros, y ha sido implantado progresivamente entre los años 1998 y 2002.
El Diario Montañés | 22-marzo-2005
Cabo Mayor se convertirá en el museo de los faros del pintor Eduardo Sanz
La Autoridad Portuaria ultima el proyecto de apertura del faro al público como sede de la colección de cuadros y objetos del artista santanderino
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
Obras pictóricas propias y de otros artistas, objetos, carteles, tarjetas y dibujos, piezas e ilustraciones, sacapuntas, recortables o latas de conserva, todo tiene cabida en la colección que el pintor santanderino Eduardo Sanz ha venido forjando durante más de dos décadas en torno al faro, su iconografía, simbolismo y seducción. Son centenares de piezas que en los últimos cinco años han sido objeto preciado de especulación sobre su destino final y lógico como museo popular. Tras barajarse diversas posibilidades, el faro de Cabo Mayor se perfila ahora como sede permanente de los fondos del artista, una ingente recopilación de objetos que revela las mil maneras diferentes en que se puede vivir el mar y su entorno.
La Autoridad Portuaria ultima un proyecto que supondrá la apertura al público del faro santanderino como museo de una colección mostrada en exhibiciones itinerantes por España y que reúne una especie de microcosmos de la 'farocracia'.
Eduardo Sanz, que siempre confesó su deseo y disposición para que sus 'faros' conformaran un museo en Santander, ha mantenido un largo proceso de negociación con la Autoridad Portuaria para fijar un espacio que conjugara lo popular y lo puramente creativo, el paisaje portuario con el acercamiento al posible visitante.
Viejo anhelo
El proyecto, un viejo anhelo del creador, puede ser realidad en breve si fructifican las actuales negociaciones con la Autoridad Portuaria. Tanto esta entidad como la Consejería de Cultura mostraron en diferentes ocasiones su apoyo al proyecto, lo que se plasmó en una exposición del artista celebrada en el Palacete del Embarcadero en 1999.
Eduardo Sanz (Santander, 1928) ya comentó hace dos años que el emplazamiento de la colección «podía ser el faro de Cabo Mayor, el de La Cerda, o cualquier otro de las instalaciones portuarias».
Junto a sus cuadros de faros como los del propio Cabo Mayor y Mouro, en la capital cántabra; Orchilla, Rompido o Chipiona, en Huelva; Pechiguera y Rasca, en Tenerife; Entallada, en Fuerteventura; o Biarritz, en Francia; Sanz ha reunido numerosas telas de otros artistas a los que ha comprado o intercambiado obra, pidiéndoles muchas veces que el tema fuera este 'fetiche' suyo: Úrculo, Alfredo Alcaín, Guillermo Pérez Villalta, Eduardo Arroyo, Ricardo Toja, Dis Berlín, Joaquín Peinado, El Roto, o Sergio Sanz Villar, su hijo.
Faros británicos, alemanes, franceses, italianos o americanos, colecciones de sellos, cajas de puros, carteles, recortables, latas de conserva, ceniceros, corbatas o pañuelos de seda, -algunos realizados por el propio Sanz- integran una colección excepcional que Eduardo Sanz ha logrado configurar a lo largo de los últimos 25 años.
Sanz ha confesado que sus primeras experiencias de vida «tuvieron como escenario siempre algún faro» de su Santander natal. Por ello pintó por vez primera una de estas torres, la de la isla cántabra de Mouro, en 1942. Treinta y siete años más tarde se lanzó a recorrer el litoral español partiendo del faro de Rompido, en Huelva, aunque ha pateado también las costas francesas, lusas e italianas, y ha fotografiado y tomado apuntes de faros y balizas que dan entrada a puertos y bahías a lo largo de sus viajes por medio mundo.
Colección
El Círculo de Bellas Artes de Madrid fue el punto de partida hace tres años de la muestra de sus 'Faros'. La colección tiene su origen en una piedra litográfica, regalo de Ángel de la Hoz, y pasa por latas, sellos, vitolas, monedas, tarjetas postales, dibujos infantiles, recortables, carteles, calendarios, bolsas y camisetas, entre otros objetos y piezas. Como es lógico, teniendo en cuenta sus orígenes y trayectoria, muchas de las piezas reflejan la iconografía de Cantabria.
El proyecto de la Autoridad Portuaria contempla la reconversión de las dependencias del faro en un centro que dé protagonismo a objetos y obras y sea referente cultural y turístico.
El Diario Montañés | 19-mayo-2005
El 'Centro de Arte Faro de Cabo Mayor' abrirá en verano de 2006
300 cuadros y objetos de la colección de Eduardo Sanz integrarán los fondos Las obras de acondicionamiento permitirán habilitar tres espacios expositivos
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
Acercarse al faro de Cabo Mayor supondrá, desde el verano de 2006, no sólo una experiencia única de contacto con el paisaje privilegiado de la costa santanderina, sino que conllevará la oportunidad de prolongar las sensaciones que proporcionan la huella del mar, la iconografía de los faros y esa geografía de acantilados, islas o calas, todo ello a través del mundo artístico. Porque el emblemático faro santanderino se transformará y acondicionará para albergar un 'Centro de Arte', configurado por 300 obras pertenecientes a la colección particular del pintor cántabro Eduardo Sanz.
Sus fondos, pictóricos en su mayoría, de acrílicos a dibujos, de óleos a acuarelas del propio artista, también están integrados por creaciones de otros artistas, y numerosos objetos recopilados por Sanz durante toda una vida dedicada al arte y en la que la pasión y querencia por el mar y los faros han tenido su reflejo en su propia creación y en el afán coleccionista. La ingente y atractiva colección de Eduardo Sanz (Santander, 1928) que ha sido exhibida en ocasiones a través de muestras parciales e itinerantes en diversos espacios institucionales españoles, encontrará ahora su asiento en el faro de Cabo Mayor, un ansiado proyecto que se remonta más de cinco años y que tras negociaciones sucesivas se plasmará ahora en este Centro de Arte a ubicar en uno de los lugares ligados, sentimental y vitalmente, a la trayectoria de Eduardo Sanz.
El artista santanderino y la Autoridad Portuaria rubricaron ayer la iniciativa, ya adelantada por este periódico, con la firma de un convenio para la constitución de este 'Centro de Arte' que obligará a un acondicionamiento de los edificios de Cabo Mayor y su entorno, a través de un proyecto presupuestado en 72.000 euros (120 millones de pesetas), el cual estará listo para abrirse al público en el verano de 2006. El Ayuntamiento de Santander y la Consejería de Cultura del Gobierno cántabro colaboran en esta propuesta de carácter cultural, pero también turística, que supone una actuación más en el patrimonio del frente marítimo de la capital cántabra.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Javier del Olmo, plasmó ayer la firma del acuerdo para la creación de este centro con Eduardo Sanz, su mujer, Isabel Villar, y su hijo, Sergio Sanz (ausente en el acto), ambos también pintores de reconocida trayectoria nacional.
Eduardo Sanz recordó que cuando el anterior presidente de la Autoridad Portuaria, Mariano Navas, le planteó la idea, «acogió con mucho entusiasmo la posibilidad de que su colección se quedara en Santander y especialmente en el Faro, que es un lugar emblemático en mi vida, desde que era un niño». Javier Del Olmo aludió a las obras de acondicionamiento del Faro de Cabo Mayor que probablemente se iniciarán tras el verano y tendrán un plazo de ejecución de unos seis meses.
El futuro centro o museo no sólo albergará la colección permanente, integrada por 173 obras del artista y 117 de otros creadores, sino que también dará cabida a exposiciones temporales mediante dos espacios anexos al principal del faro, y acogerá seminarios, talleres y actividades complementarias. De este modo, se prevén tres proyectos anuales «fuertes, consistentes todos en propuestas variadas, junto con muestras temáticas paralelas». En la planta baja se situará una de las salas de exposiciones que se comunicará con la otra mediante un pasadizo. Además habrá una amplia zona de terraza complementada con diversos servicios como cafetería y librería.
Una colección de 25 años
La colección de Eduardo Sanz está configurada por obras pictóricas propias y de otros artistas, objetos, carteles, tarjetas y dibujos, piezas e ilustraciones, sacapuntas, recortables o latas de conserva... Durante más de dos décadas se ha venido forjando este itinerario en torno al faro y su iconografía. Centenares de piezas que en los últimos cinco años han sido objeto preciado de especulación sobre su destino final como museo popular. Incluso -se recordó ayer- se llegó a barajar la posibilidad de que la colección recalara en otra capital marítima española.
La Autoridad Portuaria, ya con su anterior presidente, abordó la posibilidad de afrontar este proyecto con destino a algunas de sus dependencias, pero siempre se consideró que el faro de Cabo Mayor era el lugar ideal.
Esta especie de microcosmos de la 'farocracia' es el fruto de la pasión de Eduardo Sanz y el resultado de su deseo expresado en numerosas ocasiones, siempre tendente a que sus 'faros' conformaran un museo en Santander, sobre un espacio que conjugara lo popular y lo puramente creativo,o el paisaje portuario con el acercamiento al posible visitante. En este sentido, Sanz mostró ayer su deseo de que el nuevo centro de arte no sea «un mausoleo de mi obra, sino un museo abierto, que dé cabida a distintos proyectos artísticos». Isabel Villar precisó que el faro «ha sido siempre un motivo en la obra de mi marido y en los últimos años se ha convertido en una obsesión».
El artista, que celebró una gran muestra de sus cuadros de mar en el Palacete del Embarcadero en 1999, exhibirá ahora de manera permanente y en uno de sus lugares predilectos, sus obras de faros, como los del propio Cabo Mayor y Mouro, en la capital cántabra; Orchilla, Rompido o Chipiona, en Huelva; Pechiguera y Rasca, en Tenerife; Entallada, en Fuerteventura; o Biarritz, en Francia; pero también serán mostradas al público creaciones de Urculo, Alfredo Alcaín, Guillermo Pérez Villalta, Eduardo Arroyo, Ricardo Toja, Dis Berlín, Joaquín Peinado, El Roto, o Sergio Sanz Villar, su hijo.
Faros británicos, alemanes, franceses, italianos o americanos, colecciones de sellos, cajas de puros, carteles, recortables, latas, ceniceros, corbatas o pañuelos de seda, -algunos realizados por el propio Sanz- integran este recorrido excepcional reunido a lo largo de los últimos 25 años.
Sanz ha confesado que sus primeras experiencias de vida «tuvieron como escenario» siempre algún faro de su Santander natal. Por ello pintó por vez primera una de estas torres, la de la isla cántabra de Mouro, en 1942. Treinta y siete años más tarde se lanzó a recorrer el litoral español partiendo del faro de Rompido, en Huelva, aunque su trayecto también se extendió por las costas francesas, lusas e italianas, donde fotografió y tomó apuntes de faros y balizas que dan entrada a puertos y bahías a lo largo de sus viajes por medio mundo.
Muestras previas
El Círculo de Bellas Artes de Madrid fue el punto de partida hace tres años de la muestra de sus 'Faros'.
La colección tiene su origen en una piedra litográfica, regalo de Angel de la Hoz, y se enriqueció con sellos, vitolas, monedas, tarjetas postales, dibujos infantiles, recortables, carteles, calendarios, bolsas y camisetas, entre otros objetos y piezas. Como es lógico, teniendo en cuenta sus orígenes y trayectoria, muchas de las piezas reflejan la iconografía de Cantabria.
La Autoridad Portuaria contempla la reconversión de las dependencias del faro en este centro que otorga protagonismo a objetos y obras y será a su vez un referente cultural y turístico.
Con ocasión de la reciente publicación de sus 'Memorias' por la editorial Valnera, Eduardo Sanz confesaba: «Quizá mi afecto y dedicación al Faro comienza en 1942, cuando a los 14 años pinto mi primera versión del faro de la isla de Mouro en Santander, y no 37 años más tarde, cuando el 1 de enero de 1979 empiezo a costear todo el litoral de la costa que comencé en el faro del Rompido cerca de Ayamonte. Aparte de cuadros, dibujos o acuarelas de mi autoría, he ido reuniendo cuadros de otros pintores a los cuales, cuando había ocasión de pedir, cambiar o comprar, pedía que el tema fuese un faro. Yo mismo compro un joyero-faro, y descubro que en mi colección de «avilitaciones» (grabados de cajas de puros), existen 400 imágenes donde aparece un faro. En un viaje a Lisboa visito el fascinante Salon Chinoise, y esa visita me sugiere y anima a seguir recopilando lo que llamo curiosidades y cosas».
Y en el Palacete
Por otra parte, Javier del Olmo anunció ayer que las obras de acondicionamiento del Palacete del Embarcadero, que se acometen desde hace varias semanas con un presupuesto de 50 millones de pesetas, finalizarán antes de final del presente mes. Asimismo, avanzó que, entre los días 3 y 28 del próximo mes de agosto, el 'nuevo' Palacete acogerá una exposición de Eduardo Sanz y su obra «que va a ser de alguna forma el inicio del proyecto del 'Centro de Arte'».
El Diario Montañés | 9-julio-2006
El faro en el que caben todos los faros
La Autoridad Portuaria inaugurará a mediados de agosto el 'Centro de Arte Cabo Mayor', un espacio único en Europa que albergará la colección de Eduardo Sanz
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
«Personalidad, coherencia y originalidad» constituyen las señas de identidad de las próximas instalaciones singulares con las que contará Santander en el ámbito cultural, turístico y urbano, ubicadas en un lugar emblemático de la capital cántabra: el faro de Cabo Mayor. Su conversión en Centro de Arte está cercana. Las obras iniciadas a finales del pasado invierno prosiguen con paso firme y la Autoridad Portuaria espera inaugurar el espacio a mediados del próximo mes de agosto. Este icono y referente paisajístico acogerá la colección del pintor Eduardo Sanz (Santander, 1928), un ingente itinerario por la profusa iconografía costera y marina, con el faro como columna vertebral.
En realidad, una «fantástica colección» no sólo pictórica y plástica, sino de objetos, curiosidades, piezas y universos gráficos fareros que, en palabras del profesor de la Universidad de Cantabria Luis Sazatornil, responsable de la catalogación, constituye «un recorrido privilegiado por estos iconos culturales desde diversos puntos de mira: geográfico, estilístico, literario, plástico, arquitectónico...».
El proyecto de rehabilitación de Cabo Mayor, para su destino en este Centro sin precedentes en Europa, probablemente «único en el ámbito internacional de las instalaciones marítimas y portuarias» -dado el motivo monográfico que lo fundamenta- permitirá que el faro santanderino sea desde este verano un espacio dedicado específicamente a esta atractiva iconografía.
Las obras se iniciaron el pasado mes de febrero y el plazo de ejecución concluirá en agosto tras la reconversión de los dos antiguos edificios de viviendas, comunicándolos y unificándolos en un solo espacio expositivo, con una continuidad de recorrido alrededor de los patios para albergar el futuro centro. La Autoridad Portuaria emprendió el proyecto con la intención de que en agosto se puedan abrir las puertas de una iniciativa singular y sin precedentes, al menos en Europa. La firma Arruti Santander S. L. es la encargada de la ejecución, y el coste se cifró en 585.145 euros. El futuro Centro es ya el primer faro español transformado en centro de artes plásticas.
El proyecto, en su tramo decisivo, «recobra el estado inicial de la torre como faro exento, para reforzar su carácter de 'hito' en el perfil costero, al margen de mantenerse como señal de ayuda a la navegación.
Las anteriores dependencias de viviendas acogerán el citado espacio expositivo central y la sala de muestras temporales; se habilita una superficie exterior a modo de 'jardín del arte' y se incorpora un elemento ligero con un diseño simbólico alusivo al carácter marítimo; finalmente, la obra afrontará en una segunda fase la rehabilitación del edificio auxiliar exento.
Los arquitectos Ignacio Pereda, César Barrio y Elena Valenzuela han diseñado la construcción que parte del respeto a las cualidades de los edificios que configuran el conjunto de Cabo Mayor.
La «conservación, difusión e investigación» de la Colección de Eduardo Sanz y de su esposa, la también pintora Isabel Villar; es el objetivo prioritario y, como destino final, el centro se incorporará a la ciudad como «un espacio de animación cultural y vocación educativa».
Estructura del espacio
El Faro de Cabo Mayor se ubica en una parcela de más de 25.000 metros cuadrados. El edificio en el que hasta el pasado año vivieron los fareros posee una planta útil de unos 230 metros cuadrados. En la planta baja se ubicará la sala principal del Centro y en el bajo cubierta un centro de documentación y un aula didáctica. El Ayuntamiento de Santander y la Consejería de Cultura del Gobierno cántabro colaboran también en esta propuesta. Luis Sazatornil, coordinador de la labor de catalogación -prolongada desde el pasado mes de noviembre hasta este mismo mes de julio -reveló a este periódico que son más de 2.000 los fondos de esta colección única. El trabajo realizado por la UC registra 1.850 fichas, obras de cien artistas y 200 pinturas y obra gráfica del propio Sanz. Tras la configuración de una cuidada y detallada base de datos, se puede decir que está cerrado el documento legal de cesión de la Colección de Eduardo Sanz a Santander. El 'Centro Cabo Mayor' acogerá así una parte de fondos como exhibición permanente -cifra aún por decidir- y el resto servirá para futuras muestras temporales y otros proyectos y actividades en los que ya trabaja la Autoridad Portuaria.
El profesor Sazatornil explicó que la catalogación«ha permitido estructurar y sostener la colección en tres grandes pilares: las obras creadas por el propio pintor; las piezas de otros artistas y los objetos, 'curiosidades y cosas de toda condición'.
En ella se hallan pinturas, dibujos, ilustraciones, carteles, tarjetas, cajas de cigarrillos, colecciones de sellos, cajas de puros, carteles, recortables, latas de conserva, ceniceros, corbatas o pañuelos de seda... hasta escobillas de baño.
Entre las telas de otros artistas, cabe citar a Úrculo, Alfredo Alcaín, Guillermo Pérez Villalta, Eduardo Arroyo, Dis Berlín, Joaquín Peinado, El Roto. Fotografías, prensa y publicaciones constituyen otra parte fundamental de la colección. Con motivo de la apertura del Centro, la Autoridad Portuaria editará una guía y un catálogo.
El Diario Montañés | 14-agosto-2006
El 'Centro de Arte Cabo Mayor' será inaugurado el próximo viernes día 18
El faro santanderino, que acogerá la colección de Eduardo Sanz, integrada por pinturas , objetos y curiosidades, se convierte en una de las instalaciones culturales y turísticas más singulares
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
El 'nuevo' Faro de Cabo Mayor, tras su conversión en Centro de Arte, será inaugurado el próximo viernes, día 18, en un acto convocado por la Autoridad Portuaria. Las instalaciones singulares con las que contará Santander en el ámbito cultural, turístico y urbano surgende un proyecto que empezó a fraguarse en los años noventa y que en los últimos tres años se plasmó en el acuerdo entre el puerto santanderino y el artista cántabro Eduardo Sanz (Santander, 1928). Su colección, un ingente itinerario por la profusa iconografía del faro y del mar como columna vertebral, se exhibirá de forma permanente en Cabo Mayor.
Las obras, que se iniciaron a finales del pasado mes de febrero, entran ya en sus últimos detalles y concluyen esta semana. La colección no sólo pictórica y plástica, sino de objetos, curiosidades, piezas y universos gráficos fareros supone un testimonio de carácter geográfico, estilístico, literario, plástico y arquitectónico....
Tras la reconversión de los dos antiguos edificios de viviendas, comunicándolos y unificándolos en un solo espacio expositivo, con una continuidad de recorrido alrededor de los patios para albergar el futuro centro, la Autoridad Portuaria abre las puertas de una iniciativa singular y sin precedentes. La firma Arruti Santander S. L. ha sido la encargada de la ejecución, cuyo coste inicial se cifró en 585.145 euros. El futuro Centro es, desde ahora, el primer faro español transformado en centro de artes plásticas.
Un proyecto original, que apenas encuentra antecedentes en el ámbito portuario internacional y que destaca por la singularidad de su propuesta, el atractivo de sus contenidos y su enclave privilegiado. La emblemática instalación de Cabo Mayor ha sido rehabilitada en los últimos meses para su destino en este Centro, una apuesta probablemente «única en el ámbito internacional de las instalaciones marítimas y portuarias» -dado el motivo monográfico que lo fundamenta- y que permitirá que el faro santanderino sea desde este verano un espacio dedicado específicamente a esta atractiva iconografía.
Por el momento, tras la apertura, el 'nuevo' faro acogerá los fondos de la Colección que se irán incorporando a las dependencias en distintas fases y muestras, dado el ingente número de piezas que contiene. Además, la Autoridad Portuaria pretende desarrollar, tras la puesta en marcha del centro, un futuro programa de exposiciones temporales monográficas o paralelos al motivo del centro y abordar diversas iniciativas, la primera de ellas un proyecto de exposición y publicación que podría quedar plasmado a finales de año.
Difusión de la colección y animación cultural
La 'conservación, difusión e investigación' de la Colección de Eduardo Sanz y de su esposa, la también pintora Isabel Villar, es el objeto prioritario de este proyecto y, como destino final, el centro se incorporará a la ciudad como «un espacio de animación cultural y vocación educativa».Los arquitectos Ignacio Pereda, César Barrio y Elena Valenzuela han diseñado la construcción que partió del respeto a las cualidades de los edificios que configuran el conjunto de Cabo Mayor.
En su propuesta esencial, Cabo Mayor «recobra el estado inicial de la torre como faro exento, para reforzar su carácter de 'hito' en el perfil costero», al margen de mantenerse como señal de ayuda a la navegación.
Las anteriores dependencias de viviendas acogen el espacio expositivo central y la sala de muestras temporales; además se ha habilitado una superficie exterior a modo de 'jardín del arte' y se incorpora un elemento ligero con un diseño simbólico alusivo al carácter marítimo; finalmente, la obra afrontará en una segunda fase la rehabilitación del edificio auxiliar exento.
Aunque la Autoridad Portuaria aún no ha desvelado los detalles del diseño final del Centro, lo que se podrá encontrar el visitante es un conjunto muy diverso de objetos y piezas que Eduardo Sanz ha coleccionado durante gran parte de su vida. Encabezada por las obras pictóricas propias y las de otros artistas, la colección está configurada además por objetos, carteles, tarjetas y dibujos, piezas e ilustraciones, sacapuntas, recortables o latas de conserva... La colección, no obstante, tiene su punto de partida en una piedra litográfica, regalo de Angel de la Hoz, y después fue creciendo con sellos, vitolas, monedas, dibujos infantiles, recortables, carteles, calendarios, bolsas y camisetas.
Eduardo Sanz, que siempre confesó su deseo y disposición para que sus 'faros' conformaran un museo en Santander, mantuvo un largo proceso de negociación con la Autoridad Portuaria para fijar un espacio que conjugara lo popular y lo puramente creativo, el paisaje portuario con el acercamiento al posible visitante.
Junto a sus cuadros de faros como los del propio Cabo Mayor y Mouro, en la capital cántabra; Orchilla, Rompido o Chipiona, en Huelva; Pechiguera y Rasca, en Tenerife; Entallada, en Fuerteventura; o Biarritz, en Francia; Sanz reúne numerosas telas de otros artistas a los que ha comprado o intercambiado obra, pidiéndoles muchas veces que el tema fuera este 'fetiche' suyo: Urculo, Alfredo Alcaín, Guillermo Pérez Villalta, Eduardo Arroyo, Ricardo Toja, Dis Berlín, Joaquín Peinado, El Roto, o Sergio Sanz Villar, su hijo.
Faros británicos, alemanes, franceses, italianos o americanos, cajas de puros, ceniceros, corbatas o pañuelos de seda... conforman también esta pasión que tiene su origen sentimental en un cuadro que Sanz pintó en 1942, el de la isla cántabra de Mouro. Treinta y siete años más tarde se lanzó a recorrer el litoral español partiendo del faro de Rompido, en Huelva, aunque ha pateado también las costas francesas, lusas e italianas, y ha fotografiado y tomado apuntes de faros y balizas que dan entrada a puertos y bahías a lo largo de sus viajes por medio mundo.
El Faro de Cabo Mayor se ubica en una parcela de más de 25.000 metros cuadrados. El edificio en el que hasta el pasado año vivieron los fareros posee una planta útil de unos 230 metros cuadrados. En la planta baja se ubicará la sala principal del Centro y en el bajo cubierta un centro de documentación y un aula didáctica. Luis Sazatornil, profesor de la Universidad de Cantabria, ha sido el coordinador de la labor de catalogación. La Autoridad Portuaria editará una guía y un catálogo.
El Diario Montañés | 18-agosto-2006
Centinela del mar
El nuevo Centro de Arte Faro 'Cabo Mayor', que albergará la ingente Colección del pintor Eduardo Sanz, se inaugura hoy con una primera muestra de obras y objetos
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
El 15 de agosto de 1839 y un cuarto de hora después de ponerse el sol, como determinaba el reglamento del Cuerpo, el torrero que atendía el faro de Cabo Mayor procedió a encenderlo por primera vez prendiendo su mechero de aceite. Cuando hoy viernes, 18 de agosto de 2006, el emblemático edificio portuario reabra sus puertas tras su transformación y rehabilitación, Santander contará con una de las propuestas más singulares de Europa tanto en lo que concierne al patrimonio arquitectónico como al ámbito cultural y turístico. El ya denominado 'Centro de Arte Faro Cabo Mayor', cuya idea original se remonta más de seis años, albergará una de las colecciones monográficas más peculiares y atractivas tanto en su fundamento plástico y curioso como en su interminable conjunto de miradas sobre el mar y los faros. Las más de dos mil obras, piezas y objetos que integran la Colección del pintor santanderino Eduardo Sanz, fondos de gran personalidad que constituyen una iconografía ingente sin precedentes en el mundo del arte, rotarán de forma permanente en las tres salas expositivas con las que cuenta este nuevo espacio cultural y urbano.
El nuevo Centro, que será inaugurado hoy en un doble acto institucional y ciudadano -a las doce y media y siete y media, respectivamente- responde no sólo a un mero proyecto cultural, sino a una pasión y a una necesidad, expresadas en el tiempo por Sanz, con el apoyo de su familia, los también pintores Isabel Villar y Sergio Sanz, hasta configurar una colección fruto de su trayectoria artística y de su obsesiva querencia por el mar y sus iconos. Con motivo de la plasmación de este ansiado proyecto, presentado ayer por el pintor y por el presidente de la Autoridad Portuaria, Javier del Olmo, el artista ha confesado la necesidad de su construcción de pintor y coleccionista: «un buen día, sin aviso, noto la ausencia del faro, algo así como un síndrome de abstinencia... y esto me sucedió en Madrid, lejos de la mar...».
El proyecto que albergará desde hoy el faro santanderino, a medio camino entre «un museo vivo, un espacio didáctico y un centro expositivo», tanto para la colección permanente como para muestras temporales, responde a la trayectoria artística y vital de Sanz. En su colección caben obras propias y ajenas -un centenar de piezas y lienzos de artistas españoles- más, como se ha venido avanzando, centenares de objetos, (sus 'curiosidades y cosas').
«Los faros son inseparables de mi infancia», subrayó ayer Eduardo Sanz al presentar una iniciativa que persigue «favorecer el diálogo entre las artes y el mar». Del Olmo explicó que «es un honor que esta propuesta pionera en España se haya llevado a cabo finalmente después de numerosas conversaciones». La rehabilitación del edificio ha supuesto una inversión de 585.145 euros por parte de la Autoridad Portuaria.
El Centro de Arte 'Cabo Mayor' exhibirá en principio más de cien obras obras centradas en los faros y el mar, treinta de ellas de Sanz, más objetos. Para ratificar esta apertura, la entidad portuaria ha editado un libro-catálogo y una guía del museo que se venderán en las instalaciones.
«Parecía que este día no llegaba nunca», dijo el artista que ha dedicado en exclusiva los últimos 25 años de su vida a crear obras en torno a los faros, peregrinando por todos los edificios de la costa española.
La parte esencial la constituyen las obras del propio Eduardo Sanz, distribuidas en dos grupos: 75 piezas de gran y mediano formato, en las que se representan los faros y las costas del litoral español, y un conjunto de más de mil dibujos, acuarelas y grafitos. A este fondo pictórico hay que sumar más de un centenar de piezas producidas por artistas españoles a los que Sanz ha ido pidiendo que realizaran obras inspiradas en la temática del faro. Y, además, ilustraciones, carteles, tarjetas, sellos, cajas de cigarrillos, monedas, billetes, latas de conservas, dibujos infantiles, libros...
El nuevo Centro de Arte 'Cabo Mayor' está integrado esencialmente por tres plantas y otras tantas salas expositivas, distribuidas entre la base de la torre del faro y las antiguas viviendas de los fareros, ahora reconvertidas en los nuevos espacios de exhibición y visita.
En la sala 'Cabo Mayor' reside el núcleo central de la Colección y la principal seña de identidad del Centro: «una cuidada selección de las obras de Sanz dedicadas a los principales faros y paisajes del litoral español».
La sala 'Cabo Menor' alberga una selecta representación de las vanguardias artísticas españolas de la segunda mitad del siglo XX».
Además, este espacio se destina a alojar las exposiciones temporales del centro, que puntualmente podrán complementarse con el otro espacio expositivo ya tradicional de la Autoridad Portuaria: el Palacete del Embarcadero.
Finalmente, la Sala 'Anular' se ha concebido como el espacio en el que, además de brindarse una especial atención al propio faro santanderino y su historia, se ofrece «un original acercamiento al mundo de los faros mediante referentes antropológicos, culturales y tecnológicos, incluido su estimulante papel en el imaginario infantil».
Segunda fase
Con objeto de complementar el discurso expositivo y desarrollar su vocación docente, el Centro se dotará con un Taller Escolar, ubicado en el bajo-cubierta situado sobre la sala 'Cabo Mayor'. Estos espacios se complementarán en una segunda fase, con las dependencias destinadas a la «didáctica, atención al visitante, gestión administrativa, almacenes, terrazas al aire libre, zonas ajardinadas y una cafetería».
Pese a que el 'proyecto de acondicionamiento' de las nuevas instalaciones portuarias se redactó en 2003, no fue hasta 2005 cuando esta iniciativa cultural recibió el impulso definitivo, con la firma de un convenio. La Universidad de Cantabria, con el profesor Luis Sazatornil a la cabeza, elaboró el informe sobre las condiciones museológicas, y abordó las labores de catalogación de las obras de arte de la colección. La rehabilitación, cuyo proyecto es obra de los arquitectos Ignacio Pereda, César Barrio y Elena Valenzuela, parte del respeto a las cualidades de los edificios que forman el conjunto.
El Diario Montañés | 19-agosto-2006
El Faro habita ya en su museo
El Centro de Arte 'Cabo Mayor', inaugurado ayer, se define como «pionero, cosmopolita y dinámico» que pretende ser un referente «vivo» del mar y sus iconos
GUILLERMO BALBONA/SANTANDER
Una muestra significativa de más de un centenar de obras de arte y cientos de objetos y piezas curiosas conforman el primer paisaje iconográfico y museístico del 'nuevo' faro de Cabo Mayor, cuyas instalaciones fueron abiertas ayer oficialmente tras cerca de ocho meses de ejecución del proyecto. El emblemático edificio santanderino habita ya de este modo una singular propuesta, el Centro de Arte integrado por la Colección de Eduardo Sanz e Isabel Villar, con el mar y el faro como columna vertebral y el arte como su intérprete.
El reconvertido espacio, inaugurado en un doble acto institucional y ciudadano, alberga una iniciativa definida por su carácter «pionero, dinámico, urbano y cosmopolita» que da cabida a unos fondos de gran personalidad: la copiosa representación del arte contemporáneo español a través de iconos paisajísticos, arquitectónicos y simbólicos. Para la Autoridad Portuaria se trata de contribuir a «la difusión, la interpretación y la preservación de las creaciones inspiradas en el mar».
La puesta de largo tuvo lugar ayer al mediodía en el transcurso de un acto que estuvo presidido por Lola Gorostiaga, vicepresidenta del Gobierno cántabro, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Javier del Olmo.
A la breve ceremonia institucional, en la que Del Olmo aludió a un problema de última hora surgido con las invitaciones de la convocatoria, asistieron el alcalde de la ciudad, Gonzalo Piñeiro, y el consejero de Cultura, Javier López Marcano aunque no intervinieron. En la apertura oficial también estuvo presente el presidente del Parlamento regional, Miguel Ángel Palacio y el concejal de Cultura César Torrellas. Eduardo Sanz -artífice de este espacio portuario cultural y turístico, que se suma al referente santanderino del Palacete del Embarcadero- entre la nostalgia y la sencillez, evocó su enraizada vinculación vital y emocional con el faro de Cabo Mayor, y recordó su apasionada querencia por la iconografía costera.
El pintor insistió en su deseo de que el nuevo centro se convierta en «un referente vivo de estudio sobre el mar y sobre el faro». Sanz confesó sentirse «contento y agradecido» por exponer su obra en el lugar donde inició su vida y creación.
Por su parte, Lola Gorostiaga aseguró que este faro ha sido la ubicación elegida por tratarse del «mejor escenario para esa creación y por la necesidad de encontrar nuevos lugares comunes para la cultura, la creación y el arte». Gorostiaga agradeció este «regalo para los cántabros con el que el Puerto demuestra día a día su firme compromiso con la cultura y con los artistas consagrados, con los grandes nombres, pero también con los que empiezan y los que prometen».
Javier del Olmo subrayó que, con la nueva infraestructura, espera que se incremente la cifra de visitantes -calculada en más de 60.000 al año- que acuden a este «marco de referencia vital para Santander». Durante la apertura institucional, que tuvo su prolongación por la tarde en el acto de puertas abiertas, las autoridades e invitados recorrieron las instalaciones: tres salas de exposiciones comunicadas mediante una torre cilíndrica, junto con dos grandes terrazas/miradores, interior y exterior, que de manera escalonada dan continuidad al recorrido del Centro. El tambor o base de la torre del faro, además, acoge un peculiar y luminoso itinerario de vitrinas que albergan centenares de piezas y objetos. En la segunda fase, que será acometida en las próximos semanas, el Centro contará con un aula didáctica, espacios para documentación y una cafetería.
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